El Sueño de Juan Diego
 

 

 

EL SUEÑO DE JUAN DIEGO

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 "El pastor de cabras tuvo un sueño en el legendario Cerro del Tepeyac, antiguo templo de Tonantzin –diosa madre y diosa de la fertilidad–, seco y polvoriento cruce de camino para migrantes y civilizaciones, umbral de la isla-ciudad de México y vigía de destinos nacionales. Juan Diego soñaba con el entendimiento imposible de un ser dividido, confrontado a la vez con la orfandad y la omnipresencia de la Madre, del sexo mismo: tlaltipacáyotl, “aquello que pertenece a ras de tierra”. Soñaba con entender un ser que es otro: la contemplación de la rosa abierta; el ofrecimiento de la imagen en el pliegue a cambio de unas monedas; el cielo nocturno protector de Patmos-Tenochtitlán... la isla donde otro San “Diego”/ Juan (“cliente”) recibe otra revelación por parte de la misma María Guadalupe. Pero su otro sueño, el de la muerte, será quien lo lleve de la mano al momento de la consagración, el cumplimiento de la promesa imposible: la primera imagen que pertenece a México".

El autor

Óleo sobre lino
225 x 225 cm.
2004

 

Daniel Lezama Galería